La ansiedad, una dolencia psicológica

La ansiedad es una dolencia psicológica provocada por la anticipación de dolencias futuras. La ansiedad es de origen intuitivo, tradicionalmente asociado a la percepción de peligros amenazantes pero que todavía no se han manifestado.

A lo largo de la evolución del ser humano, el organismo ha ido desarrollando sistemas de alerta que lo han alertado acerca de amenazas potenciales. Como resultado, en algunos casos, una excesiva anticipación puede dar como resultado un continuo estado de alerta que, lejos de proteger al que lo padece se convierte en una dolencia que puede desembocar en otras situaciones peores.

Descripción patológica

La ansiedad tiene un carácter relacionado con la supervivencia. Básicamente se trata de un conjunto de síntomas que envía el organismo, entre otros síntomas se dispara la adrenalina, para ponernos en guardia. En este sentido, la ansiedad es positiva y nos ayuda a ponernos en guardia ante posibles amenazas. Si el organismo se intoxica de dopaminas, nos podemos encontrar con una crisis de ansiedad que se convierta en un problema por sí misma.

En la sociedad actual algunos individuos desarrollan ansiedad generalizada. La ansiedad se presenta de diferentes maneras en trastornos obsesivos-compulsivos, fobias, estrés postraumático o miedo escénico. La ansiedad generalizada se identifica con un miedo no concreto, y por lo tanto en una necesidad de huir del espacio en el que se está. El origen de la ansiedad puede ser muy diverso, pero se sabe que es el resultado de diversos factores que, una vez interiorizados, desembocan en un estado de ansiedad crónica.

La ansiedad normal es adaptativa, es decir, se presenta en determinadas situaciones y puede ser tratada con un método concreto. La ansiedad generalizada es un estado de ánimo continuado y sus consecuencias se hacen habituales. Entonces el tratamiento debe ser total, adaptado a todos los aspectos de la vida del paciente.

Los síntomas de la ansiedad pueden ser físicos y psicológicos. Entre los físicos encontramos excesiva sudoración, temblores o palpitaciones. Los síntomas psicológicos mas comunes son preocupación, agobio o miedo.

Una vez identificados los síntomas debemos asegurarnos que desembocan en ataques de ansiedad. Si se confirma el diagnóstico, el paciente debe acudir a recibir ayuda profesional. Un tratamiento psicológico efectivo ayuda a sobrellevar los síntomas hasta la completa desaparición de la dolencia. Los medios mas usuales de tratamiento son la psicoterapia, es decir, el tratamiento psicológico, y los medicamentos tales como ansiolíticos o antidepresivos.

Si has padecido ansiedad y quieres darnos algún consejo no dudes en hacerlo en la sección de comentarios.

Publicado en Blog, psicologia.

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