La aplicación de vacunas: funciones y seguridad

Las vacunas son un preparado de antígenos que, una vez son incorporados al organismo, provocan la producción de anticuerpos que reaccionen ante microorganismos patógenos. La aplicación de vacunas ha conseguido en apenas un siglo erradicar muchas de las enfermedades consideradas epidemiológicas, consiguiendo que la esperanza y calidad de vida media de la humanidad haya aumentado considerablemente.

La primera enfermedad que trató de erradicarse inoculando otro tipo de enfermedad fue la viruela, se tienen evidencias de que hace aproximadamente 23 siglos, en zonas de China e India, existían curanderos que utilizaban costras de viruela para introducirlas en polvo por la nariz e inmunizarse. En Europa tuvieron sus primeros orígenes a finales del siglo XVIII. El doctor británico Edward Jenner observó que las mujeres que trabajaban con ganado se inmunizaban contra la viruela, y lo atribuyó de manera acertada a la infección que sufrían estas mujeres debido a la viruela vacuna, que no se manifestaba en humanos, quedando a salvo de la viruela humana.

A finales del siglo XIX Louis Pasteur lleva a cabo un experimento que cambiaría para siempre el cuidado y prevención de infecciones en el ser humano. Utilizando animales de granja, fue inyectando cantidades mayores de un cultivo de bacilo. Los que habían sufrido todo el proceso quedaron sanos, aun siendo infectados con dosis muy virulentas, mientras que los que fueron infectados con grandes dosis desde el principio no resistieron la infección. Al explicar sus resultados, la palabra vacunación quedó finalmente asociada a la cría de vacuno.

Las vacunas se pueden clasificar en dos grandes tipos. Por una parte existen las inactivadas, que son creadas a partir de microorganismos dañinos inactivados con productos químicos. Existen también las vacunas atenuadas, que se cultivan de manera que sus efectos sean atenuados y no afecten a quien lo recibe. En la actualidad se investiga con nuevas técnicas sintetizadas con el ADN.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los recién nacidos sean inmunizados tan pronto como puedan soportar los efectos de la vacuna. Siguiendo esta base, se establece un calendario de vacunación para que los menores sean inmunizados y evitar brotes de determinadas enfermedades.

Normalmente se piensa que estas enfermedades han sido erradicadas y que, por lo tanto, no se necesita inmunizar a los recién nacidos, pero precisamente si no existen casos en la actualidad es porque las vacunas siguen siendo efectivas, aunque de hecho, en pocos países es obligatoria su aplicación.

Si tienes alguna consulta u opinión acerca de las vacunas puedes escribirnos en nuestra sección de comentarios.

Publicado en Blog, vida saludable.

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