El síndrome de déficit de atención, TDAH

El síndrome de déficit de atención es una dolencia conductual, es decir, afecta a la forma de comportamiento de quien lo padece.

También conocido como TDAH, se manifiesta en incapacidad de atención de moderada a grave, períodos de atención breve, inquietud y conductas impulsivas.

Las diferentes investigaciones han concluido que se trata de una dolencia neurológica que se detecta fundamentalmente en los niños, y en la mayoría de los casos permanece hasta la edad adulta.

Se tienen en cuenta tres tipos de déficit de atención en función de sus consecuencias: predominante compulsivo, en el que prevalece la inquietud motora y las conductas impulsivas; predominante inatento, en el que prevalece la incapacidad de atención; y combinado, localizado en pacientes que aúnan las dos características.

Se calcula que un cinco por ciento de la población infantil mundial (hasta los 18 años) lo sufre en alguno de sus grados, además ocupa hasta el cuarenta por ciento de los casos en los que una persona menor de dieciocho años necesita de terapia psicológica.

Se estima que en el ochenta por ciento de los casos el origen es hereditario, lo cual llama la atención. Para el restante veinte por ciento se han propuesto un grupo de causas que van desde las también genéticas hasta las ambientales.

El cerebro de los individuos afectados muestra una actividad diferente respecto a los individuos que no se ven afectados. La neurociencia y la posibilidad de escanear la actividad cerebral han hecho posible que esta actividad se pueda captar de manera gráfica.

Algunos psicoanalistas han propuesto la posibilidad de que en realidad el déficit de atención ni siquiera exista, y sea fruto de la necesidad de la sociedad actual de hipermedicar a niños con comportamientos especialmente activos.

Los síntomas concretos más comunes son:

  • Dificultad de organización
  • Realización simultánea de tareas
  • Facilidad de distracción
  • Impaciencia
  • Incapacidad para desarrollar tareas por el método “adecuado”
  • Problemas de autoestima y relacionales
  • Historial médico familiar previo

Lo normal es que, una vez llegado a la edad adulta, el individuo normalice sus comportamientos, aunque no siempre es así.

El tratamiento estándar se basa en dos componentes: la terapia psicológica y el uso de fármacos. El paciente necesita una terapia conductual para ajustar sus comportamientos a los aceptados socialmente. El terapeuta lo ayuda a que el paciente se explique, no se frustre y consiga este objetivo.

Por otro lado, los medicamentos afectan al aparato neurológico, desactivando los mecanismos que provocan los síntomas del TDAH.

Si tienes alguna duda sobre el déficit de atención u otra dolencia psicológica puedes contactar con nosotros por medio de los comentarios del blog.

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